Hoy martes, en la sesión de control al Gobierno, durante una pregunta oral al presidente del Gobierno
García-Escudero califica de "vergonzoso, indigno e infamante" el comportamiento de Zapatero respecto a la presunta relación ETA-Chávez
• “A Zapatero la ideología le nubla el entendimiento, pese a que no puede haber contemplaciones con quienes no respetan los derechos humanos o son santuarios de organizaciones terroristas”
• Asegura que Chávez es “un parásito de la Democracia, que la ha utilizado para instalarse en el poder y liquidar la separación de poderes, reprimir las libertades públicas, acabar con la libertad de expresión y con la seguridad jurídica e institucional o colaborar con grupos terroristas como ETA y las FARC”
• Señala que el auto de la Audiencia Nacional “certifica lo que ya se sospechaba: serios indicios que apuntan a la cooperación del Gobierno de Chávez con las FARC y ETA. Un asunto gravísimo que afecta a la Seguridad del Estado”
• Critica que Zapatero “se haya plegado una vez más ante Hugo Chávez, con un comunicado conjunto en el que aparecen como culpables de la situación creada el juez, la Policía Española, y los medios de comunicación de España”
• En relación a Cuba, contrapone la actitud que Zapatero mantuvo con la huelga de hambre de De Juana Chaos, en la que habló del “supremo valor de la vida humana”, y su tibieza con la muerte en una prisión castrista de Orlando Zapata
9/3/2010.-
El portavoz del Partido Popular en el Senado, Pío García-Escudero, calificó de “vergonzoso” que el Gobierno español se pliegue ante un dictador que no respeta la democracia, mientras le pide exigencias a un juez democrático. En una pregunta oral a Zapatero, esta tarde en el pleno del Senado, el portavoz popular aseguró que lo que el auto del juez Velasco le imputa al gobierno venezolano es de tal gravedad que convierte en indignos “los balbuceos de Moratinos” y en “infamante” el comunicado conjunto suscrito por los gobiernos de los dos países.
Esta política “complaciente, y hasta obsequiosa”, con dictaduras como las de Cuba y Venezuela, la enmarcó García-Escudero en el problema que tiene Zapatero, al que la ideología le nubla el entendimiento, pese a que “no puede haber contemplaciones con quienes no respetan los derechos humanos o son santuarios de organizaciones terroristas”.
García-Escudero, que achacó todas estas actuaciones a la imagen acomplejada y humillante que continuamente transmite el Gobierno, aseguró que Chávez es “un parásito de la Democracia, que la ha utilizado para instalarse en el poder, y, desde él, liquidar la separación de poderes, reprimir las libertades públicas y los derechos políticos de la oposición, acabar con la libertad de expresión, acabar con la seguridad jurídica e institucional (miles de expropiaciones por decreto) o colaborar con grupos terroristas como ETA y las FARC”.
En este contexto, el portavoz popular le recordó a Zapatero que hace cuatro años, ya le instó a defender los derechos de los españoles en Venezuela, “sometidos a violentos expolios, secuestros, y atropellos de sus derechos”, y le recordó que, en estos días, el Gobierno de Chávez ha dejado de pagar las pensiones a 3.000 españoles, sin motivo. “Y ustedes siguen sin hacer nada por evitarlo”.
Del auto de la Audiencia Nacional emitido por el juez Velasco, García-Escudero señaló que “certifica lo que ya se sospechaba: serios indicios que apuntan a la cooperación del Gobierno de Chávez con las FARC y ETA. Un asunto gravísimo que afecta a la Seguridad del Estado Español”, resumió.
LOS BALBUCEOS DE MORATINOS
Tan gravísimo, que el PP no puede entender que a estas alturas Zapatero no haya convocado ya al embajador de Venezuela, para pedirle explicaciones sobre los vínculos de su Gobierno con ETA y las FARC. De la misma manera, el jefe de los senadores populares aseguró no poder entender, “por indignos, los balbuceos y contradicciones del ministro de Exteriores sobre sus conversaciones con Chávez, poco menos que pidiendo excusas por el auto de la Audiencia”.
Ante tal cúmulo de cosas, Pío García-Escudero aseguró que “no se pueden consentir los desplantes de Chávez hacia usted, hacia nuestro Poder Judicial, y hacia España”. Asimismo, tildó de “vergonzoso” que el Gobierno, que no le pide explicaciones a Chávez, sí se las exija al juez Velasco, por el contenido de su Auto, fruto de las investigaciones de la Policía Española. “Es infamante que usted y su Gobierno se hayan plegado una vez más ante Hugo Chávez, con un comunicado conjunto, en el que aparecen como culpables de la situación creada el juez, la Policía Española, y los medios de comunicación de España”.
García-Escudero, a la hora de repasar la labor exterior de Zapatero, recordó episodios como el del día que no se levantó ante la bandera de Estados Unidos, cuando llamó “fracasada” a Merkell, su apuesta por Segolene Royal en las elecciones francesas, el alineamiento estratégico de España con Irán en la Alianza de Civilizaciones, o la rendición ante Marruecos en temas como el Sáhara o los derechos humanos.
CUBA TAMBIÉN
En su análisis de las complacientes relaciones que Zapatero mantiene con países que no respetan los derechos humanos, García-Escudero se refirió también a Cuba. El dirigente del PP hizo una referencia directa a la muerte, en huelga de hambre, en una cárcel del castrismo, de Orlando Zapata, y a cómo, pocas horas después, Zapatero, que pronunciaba un discurso en la ONU, “en la costosa “Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones””, no hacía ni la más mínima mención al asunto, pese a estar “en el mejor momento y lugar para hacerlo”. También le recordó al presidente que, 24 horas después, “y ante las unánimes críticas por su comportamiento, usted se dignó lamentar, que no condenar con energía, la muerte de Orlando Zapata”.
El portavoz popular comparó la tibia actitud del Gobierno respecto a la muerte del preso político en Cuba, con la que mantuvo respecto a la huelga de hambre de De Juana Chaos, para la que Zapatero invocó “el supremo valor de la vida humana”.
En este contexto, reclamó al Gobierno un cambio de actitud respecto al régimen castrista, “porque para un demócrata –dijo-, la prioridad debe de ser siempre el pueblo cubano, sus derechos y su necesidad de recuperar la libertad. Y las alabanzas continuas a los supuestos progresos del régimen, y el continuo desprecio a la disidencia, como hace Moratinos cada vez que visita la isla, no le sirven de nada ni al pueblo cubano, ni a los 230 presos políticos que hay en sus cárceles”. García-Escudero explicó que al único que da oxígeno el Gobierno es al régimen castrista, “que engaña liberando a un disidente, mientras se deja morir a otro, o se encarcelan 20 más, simultáneamente”.